viernes, 15 de noviembre de 2013

COMIDA DE SINGAPUR

La historia de la comida de Singapur se remonta a la formación de una pequeña isla de pescadores malayos en el primer país del mundo actual en Asia. Los primeros inmigrantes de la India , China y Europa llegaron a Singapur en busca de una mejor vida. Trajeron con ellos sus manjares locales, se establecieron en la isla para llamar a Singapur su casa. Por lo tanto el desarrollo de Singapur en un país multirracial con los indios, chinos, europeos y malayos. Junto con el cambio de la fusión y cultura, la mayoría de la deliciosa comida, aperitivos y postres, se han convertido desde entonces en la fama muy local de alimentos de Singapur.

Al igual que la mayoría de los países asiáticos, la comida local de Singapur gira principalmente en torno a alimentos básicos como el arroz y los fideos, y como se mencionó anteriormente, se desarrolla a partir de las diferentes carreras en el desarrollo del país, uno puede encontrar fácilmente. Una de la comida que más gusta es el Nasi Biryani, que está hecho de arroz y un plato principal de, ya sea pollo frito al curry, cordero, carne de res o de pescado. 

El arroz del Biryani Nasi aparece ligeramente dorado y naranja, ya que se cocina con varias especias, por lo general se combina con Achar (pepino marinado con piña) y curry. Las especias agregan sabor al arroz mientras el Achar le da un sabor agridulce al plato y el curry un sabor salado y un toque picante.


MARIDAJE

El maridaje es encontrar un buen vino para que acompañe la comida y realzar el placer de comerlos. La textura y el sabor de ciertos alimentos pueden cambiar de acuerdo al vino escogido, y es por esto que es necesario saber escoger el mejor para lograr la combinación perfecta. Este arte de combinar los alimentos con vino es relativamente nuevo que mueve mucho a la industria.


Para hacer un buen maridaje se debe tener presente cinco concejos básicos:
Escoger el vino que más disfrute bebiendo en lo primero que se debe pensar es que el vino sea rico de tomar sin preocuparse por la calidad y como está clasificado, independiente de lo que piensen los expertos. 

Un buen maridaje debe empezar sirviendo primero los vinos más ligeros que tienden a ser los vinos blancos, aunque existen vinos tintos que se pueden servir al principio de la comida como los Pinot Noir. Los vinos más ligeros se pueden servir con la ensalada, sopa o aperitivo. Cuando se está sirviendo aves o pescado se utiliza un vino blanco y el vino tinto ligero. Los platos más pesados como carne o cordero merecen vinos más pesados y por último, los platos de postre pueden ser servidos con vino blanco enfriado.

Siempre es importante encontrar el equilibrio cuando se empareje el vino con una comida, pensar en la complejidad de la comida que se sirven a los comensales. Los sabores y alimentos altamente complejos deben estar emparejados con vinos de sabor simple, mientras que los vinos con sabores complejos deben acompañar platos simples pero deliciosos.

La comida que se sirva puede cambiar el sabor de un vino y viceversa y por ello, es importante saber lo que se cocina antes de escoger los vinos que se sirven. Los ácidos y taninos en un vino pueden interactuar con el condimento usado en salsas o los sabores naturales que se encuentran en las carnes. 

Se debe pensar también sobre los sabores, como el dulce y el picante, para tratar de encontrar un equilibrio entre un plato y un vino. Por ejemplo, las comidas picantes, como la tailandesa o alguna cocina española, pueden ser servidas con vinos dulces para ayudar a equilibrar el calor asociado con estos platos.

COMIDA EXÓTICA

Esta comida hace referencia a lo extraño y lo extravagante, lo infrecuente, inusual o insólito. Los seres humano son omnívoros ya que consumen alimentos de origen animal y vegetal y toda clase de cosas, desde secreciones rancias de glándulas mamarias a hongos o rocas, o si se prefieren los eufemismos, queso, champiñones y sal.


Es importante reconocer que en muchas ocasiones en un lugar es muy común comer ciertas cosas que para otros no es factible. Personas nacidas y educadas en los Estados Unidos aprenden a disfrutar las carnes de vacuno y de porcino pero no de las de cabra o de caballo, o de las larvas y saltamontes. Y con seguridad no serán aficionadas al estofado de rata. Sin embargo, la carne de caballo les gusta a los franceses y a los belgas. Los occidentales se abstienen de comer perros fundamentalmente porque constituyen una fuente de carne ineficaz, y porque disponen de toda una variedad de fuentes alternativas de alimentos de origen animal. En China, por ejemplo, donde la escasez perenne de carne ha dado lugar a una pauta bien arraigada de vegetarianismo involuntario, el consumo de carne canina es la norma, no la excepción.

SUSHI

El sushi es un plato de origen japonés, es de los más reconocidos de Japón e internacionalmente. Se compone de arroz cocido adobado con vinagre de arroz, sal, azúcar y otros ingredientes. Este se hace con mariscos y pescado crudo, semicrudo o cocido. Ya que a muchas personas no les gusta la comida de mar, el sushi se ha hecho, hoy en día, con pollo, carnes y otros productos como verduras y huevo. 


Del éxito del sushi depende la preparación del arroz, su acompañamiento, aunque también es indispensable y relevante en el sabor, no hace el plato en sí. Aunque internacionalmente se reconoce al acompañamiento del sushi, este también varía según el lugar donde lo preparen, su cultura y sus gustos. 

El sushi se prepara un tamaño tipo bocado y puede adoptar diferentes formas. Se le llama maki al arroz y el pescado enrollado en hoja de alga nori, si se hace una albóndiga de arroz cubierta por el pescado se le llama nigri. Por otro lado cuando el pescado se presenta en una bolsa de tofu, embutido se le denomina inari y si se sirve arroz de sushi con trozos de pescado y sus ingredientes encima, se le llama chirashizushi. Sea como sea, el éxito del sushi está en el éxito que tenga el arroz.


ANTHONY BOURDAIN

Desde que el famoso chef internacional visito nuestro país, poco o nada ha cambiado en el ámbito culinario de Colombia, sin embargo según sus propias palabras, fue una experiencia espectacular, además llena de polémicas, en las que el mismo, visitó lugares en los que el grupo terrorista FARC es dueño y señor del territorio.Chorizo, morcilla, chicharrón entre otras fueron algunas de los pocos sabores que Tony como le dicen sus amigos se llevó del país.

Estuvo en Medellín, en uno de sus mercados el neoyorquino probo uno de los platos más característicos de la ciudad el calentado, también comió sancocho y mondongo, que aunque ya los había probado, nunca se había comido uno igual. Esta visita se realizó mientras el resto de su equipo ya llevaba algo más de una semana grabando el programa que lo ha llevado a la fama “Sin Reservas”. También estuvo en Cartagena, en donde comió arepa de huevo. 


A Tony le gusta la comida colorida, picante, con sabor, texturas y que tenga combinaciones. Quizá esa sea una de las razones por las cuales Colombia se convirtió en uno se los destinos preferidos del chef, Colombia tiene una increíble mezcla caribeña, indígena y española, en la que cada una de sus cocinas se combinan para convertirse en una sola.

“La gente compartiendo conmigo es maravilloso además lo fantástico de Colombia”, según Bourdain, "tú hablas con ricos y pobres y cuando mencionas el sancocho, a todos les gusta. Eso es único en Colombia, no lo experimenté en otro país: el rico y el pobre, los dos hablan de la misma cosa, de su orgullo de ser colombianos, aman la misma comida y están esperanzados y optimistas hacia el futuro".

Quizá la gastronomía Colombiana no cambiara pero si existe en este momento un extranjero más encantado y enamorado de nuestro país, hablando bien de él, donde quiera que vaya.

COMIDA LIBANESA

Basta con mirar los platos para darnos cuenta que la utilización de hierbas aromáticas, vegetales crudos y aceite de oliva, junto al uso del yogurt y otros derivados de la leche, sabiamente combinado con carnes bajas en grasa, hacen de la comida árabe una bendición para el cuerpo. Estudios científicos han demostrado que es buena para una la alimentación saludable. La gastronomía árabe siempre elogiada por el rico sabor y los beneficios que tiene para la salud, es una de las expresiones más antiguas y ricas de esa tradición culinaria.


La comida libanesa es muy laboriosa, donde las manos de la persona que la elabora se emplean a fondo junto con los ingredientes, ya sea seleccionando y limpiando cuidadosamente las hierbas y vegetales que van a ser utilizados o amasando la harina y la carne molida. En ella se utiliza creativamente pequeñas cantidades de ingredientes, principalmente pepino, cebolla, berenjena, garbanzo, sésamo, ajo, pimentón, trigo, nuez, merey, almendra, piñón, tomate, limón, arroz, ajonjolí, lenteja, clavo, canela, pimienta, perejil, menta, hierbabuena, albahaca, cáscara de naranja y aceitunas. También la carne de cordero, originalmente predominante, a la que se le han sumado otras como la de res, pollo o incluso pescado.

El incluir yogurt en la comida árabe, como salsa, crema o bebida, significa contar con un aliado excepcional de nuestro aparato digestivo. Sabido es que controla la acidez del estómago, previene infecciones y ayuda a un mejor funcionamiento del intestino. Otro tanto puede decirse del uso intensivo de la cebolla, cuyos compuestos estimulan la producción de colesterol bueno, mejoran la circulación y regulan el azúcar en la sangre. Por otra parte, la abundancia de semillas como almendras, piñones y nueces, ricas en grasas monos aturadas, vitamina E, ácido fólico, magnesio, proteínas, fibra y antioxidantes, son la clave para que el menú libanés nos haga sentir satisfechos sin necesidad de ingerir cantidades desproporcionadas.

LOS 10 “MANDALIMENTOS”

1. Aliméntate con frutas y verduras frescas, idealmente de cultivo ecológico. Toma cada día 2-3 piezas de fruta y al menos una buena ensalada.

2. Aumenta el consumo de alimentos ricos en fibra: cereales integrales y legumbres. Evitando a toda costa los refinados.

3. Limita el consumo de carnes y alimentos de origen animal, especialmente los de alto contenido graso. Si el vegetarianismo no es lo tuyo, no más de 3 veces por semana, ecológicos y frescos.

4. Aporte calórico moderado. Evita la obesidad y el sobrepeso realizando de forma habitual ejercicio físico. Evita el azúcar refinado, alimentos pre hechos, coloreados, procesados, enlatados y todos aquellos de los que: “no puedes comer solo uno…”

5. Abstente del alcohol. (solo 1 vez al mes, porque la ocasión lo amerita). No rechaces la vida con el tabaco.

6. Evita alimentos ahumados, en salazón, braseados y en general cocinados directamente al fuego o humo, al igual que frituras. “No matarás 2 veces el alimento”

7. No tomar alimentos demasiado calientes ni demasiado fríos. Dejándote llevar por las estaciones. Vigila tus pensamientos, tus palabras y tus emociones, pues ellos te conforman.

8. Mantén un hábito de comidas regular en cantidad y en horario a lo largo del día y de la vida. Cuando comas, come, cuando bebas, bebe. Mastica bebiendo tu alimento y con consciencia.

9. Tomar líquidos entre 1.5 a 2 litros a lo largo de todo el día, preferiblemente entre horas, separado de las comidas. Recuerda que 2/3 partes de ti y del planeta son agua.

10. Limita la sal como condimento. Si la usas, que sea marina, sin refinar y una sola pizca bastará.

Alimentarse bien no es un hábito que tiene todo el mundo. Es difícil seguir unos requisitos cuando estás acostumbrado a alimentarte de otra manera, cuando tus costumbres toda la vida han sido diferentes, pero con el tiempo y dedicación los hábitos que tenías antes, se pueden cambiar.